TÉLEFO, hijo de Heracles, sobrevivió al ser abandonado de bebé en un bosque de Arcadia, amantado por una cierva.
La historia está llena de peripecias, pero finalmente llegó a ser rey de Misia, en Asia Menor.
Pero su vida cambió radicalmente cuando en un ataque de los aqueos a los misios, creyendo que ya estaban en Troya (no había GPS entonces), Aquiles hirió a Télefo en una pierna con su lanza, arma terrible fabricada por el centauro Quirón. Trataban de curar la herida, pero la llaga no sanaba. Télefo entonces consultó al oráculo, que le dijo: "solo quien te hirió puede curarle".
Y he aquí que aparece ODISEO y dice: ¿y si el oráculo no se refería a Aquiles el hombre, sino a su lanza? Si el arma había causado el daño, quizá el arma lo curase. Rasparon el óxido de la punta de la lanza y lo aplicaron en la herida del muslo. El efecto fue inmediato. La llaga que llevaba meses abierta empezó a curarse.
En esta estela (MAN de Nápoles) se ve a la izquierda a Télefo consultando el oráculo, y a la derecha a Odiseo curando la herida, raspando la punta de la lanza con un cuchillo.
Como curiosidad añadimos que el friso interior del Altar de Pérgamo (hoy en Berlín) relata en bajorrelieve la vida de Télefo. ¿Por qué? Para justificar que Pérgamo había sido fundada por el héroe Télefo, y poder decir que sus habitantes eran descendientes de Heracles, y a su vez del propio Zeus.
¡No eran listos ni nada!



